7 de junio de 2012

{21.52} con Valentina: aprendiendo a crecer

Valentina ha vuelto a actualizarse. Ha dado un estirón... físico y mental. Y además ha perfeccionado sus técnicas de escalada. Ahora se sube a todo lo habido y por haber (con mis consiguientes "encogimientos" cardíacos cada vez que la altura supera la segura para no romperse la crisma) y está encantada de haberlo conseguido. En el parque al que solemos ir ya no hay chiringuito que se le resista. Ni siquiera las barras de "bomberos". Se tira por ellas como una auténtica profesional. Y cuando llega abajo sonríe llena de satisfacción.

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Estas no son las barras del parque, sino las de la puerta de un banco por el que pasamos casi todos los días, pero para el caso es lo mismo!
"Me quedé pegadaaaaaajajajajajaja"


 Recuerdo hace meses la frustación que sentía cada vez que veía a otros niños hacer cosas que ella no era capaz de hacer. No entendía por qué no podía (no entendía que la barra está a una altura a la que no podría llegar ni lanzándose en plancha!) Y madre mía cómo lloraba. Cuanta tristeza y sobre todo, cuanta rabia cuando le ocurría algo así!. Y claro, era constante, porque cada vez que veía a alguien hacer algo que le parecía apetecible ella lo intentaba y si no le salía... huracán, llanto, gritos de "yo no puedo" y un largo etc.
Por ejemplo:
1.- en el parque a cada momento claro, niños tirándose por la barra = intento de trepar por ella = llanto
2.- niños jugando a la pata-coja en la rayuela = intento de saltar a la pata coja = llanto
3.- en casa tuve que guardar un xilófono que le había regalado la tía papipo porque se me ocurrió un buen día tocarle unas canciones para cantarlas juntas y claro, la tía después cogió el palito y pretendía que le saliera "Twinkle twinkle little star"!! = llanto. "No me sale la canciooooooooon" Buaaaaaa!!! Era ver el Xilófono, coger el palo, darle dos golpecitos y empezar con el llanto inconsolable (previo lanzamiento del palo hasta el infinito en el ataque de ira-frusración claro)

A mí me daba muchísima rabia verla así... porque me veía totalmente reflejada en ella. Entendía perfectamente eso que estaba notando, ese calor que te sube desde la barriga hasta las orejas y que hace que te sientas tremendamente enfada-triste-angustiada todo a la vez. A mi me sigue pasando cuando se me tuerce alguna cosa, y también me dan ganas de lanzar la porcelana china por encima de algún sofá a lo Scarlett o'Hara. Y me parece de una tremenda inmadurez emocional. Así que no me gusta que mi hija maneje así sus sentimientos (así = tan mal como su madre)

Hemos trabajado duro en el asunto. Cuando veíamos que no le salía pero era algo que podría lograr si lo intentaba, tocaba abrazos besos y explicarle que si practicaba un poco y, sobre todo, lo hacía con calma y sin llorar, tal vez lo conseguiría (y yo aquí me sentía como una hipócrita total claro!) Pero cuando se serenaba y veía que sin llorar acertaba más veces, su sonrisa de oreja a oreja curaba todos los males.
Si lo que pretendía hacer era realmente imposible para su edad (si se pone a tocar el xilófono como yo me da un pasmo!) intentábamos explicarle el tema de que al crecer lo lograría.
Pero claro, esto último es sumamente difícil de entender para una niña de dos años! La llegada de Amanda ha ayudado mucho a facilitar esta parte del aprendizaje. Ella ahora ve a su hermana y entiende que es más pequeña y que, como le recuerda cada día, "no tiene dientes, y todavía no sabe hablar porque es un bebé" Ve sus fotos de cuando ella era así de pequeña y se ve ahora. Y algo ha hecho "clic" Lo pilló. Entiende que está creciendo cada día.
He de decir que un capítulo de barrio sésamo donde sale Elmo aprendiendo a hacer "pipí y popó" en el baño también ayudó :-P

Así que es una felicidad, porque ahora ya puede hacer muuuchas más cosas (y las que le quedan) y, sobre todo, cuando no puede lo lleva mucho mejor. "Esto lo hago cuando sea mayor como tu mami, vale?"
Hemos vuelto a sacar el xilófono del baúl. Sigue pidiendo que le toque canciones. Luego toca ella a su aire "Es una canción inventada" y todo arreglado. Con esta niña todo es así... de montaña rusa. No hay términos medios.

La semana fue tranquila... con nuestras habituales mañanas en casa, disfrutando del sol que se cuela por las ventanas...

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"Soy un gatxuli mami"
(Pobre Rayu, lo que tiene que aguantar... y lo que le queda! Porque evidentemente él no se metió debajo del cojín... alguien se lo plantificó encima mientras intentaba dormir una de sus tropecientas siestas interrumpidas!)
Y las tardes paseando por el mundo y disfrutando con las cosas grandes, y las chiquititas.

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(y sí, hay pocas fotos estas semanas, porque estaba intentando arrancar ESTO!, pero ya retomo el ritmo en breve si?)

13 comentarios:

  1. A. también se frustra, como todo el mundo, y entra en cólera, pero siempre le digo y le repito, hasta que se le ha quedado en la cocorota, que lo mejor de no acertar a la primera, es que puedes volver a intentarlo, e intentarlo, e intentarlo, hasta que al final lo consigues.
    Y en el momento en el que le sale, esa sonrisa... ains vale un imperio.

    Un besote, Guapa!

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  2. Me rechifla la foto de la mariquita, y esas manos que empiezan a adquirir ese tono gitano, jajaja.
    Eah, ya me pierdo ir a la ducha tranquila y contenta, tras mi dosis de blog.
    Besiiiiitos intensos!

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  3. Eva, me ha encantado leerte, me has "removido" un poquitín por dentro, se llama emoción? aun así es genial.
    Te escribí el otro día cuando inauguraste el blog y ahora mismo te busco en flickr, no sé porque he descubierto este mundo tan tarde..
    encantada de estar por aqui!

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  4. Alguien dijo que las frustraciones de los hijos no pueden convertirse en nuestras frustraciones , claro ..que ese seguro que no era padre!!
    Mi hija ha cumplido 11 años recientemente y no se le resisten las mismas cosas que a Valentina ,claro está, son otro tipo de cosas que realmente se le resisten por que no lo intenta con seguridad. Cuando me pide ayuda en alguna de éstas cosas, que sabe con seguridad que las tiene que hacer sola,antes de terminar su frase ella misma se contesta "Cristina, tienes que hacerlo por que nadie lo va hacer por ti" y milagrosamente siempre funciona.

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  5. Valentina es intensa. Claro, para lo bueno y para lo malo también.

    Rayuela ha desarrollado una paciencia...qué tranquilidad!

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  6. Pocas fotos?
    No te exijas demasiado porque el blog termina por quemarte.
    A mi las fotos que hay me encantan, sober todo la del gato y niña tortugas :)
    A mi me parece que esa intensidad e Valentina es justo lo que va a hacer de ella una muchacha que no deja a nadie indiferente, tengo facilidad para imaginarmela ya grande, lider, creativa, entusiasta, expresiva, sentimental, emprendedora.

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  7. Parece mentira, desde que era chiquita Valentina... como la hemos visto crecer a través de tus fotos... :)
    Admiro tu capacidad para ponerte en el lugar de tu hija y ser capaz de entender lo que siente, no muchos padres son capaces de eso y se frustran y gritan y castigan sin darse cuenta que lo que necesitan sus hijos es precisamente que les entiendan.
    Es algo que me pasa mucho con mis sobrinos, veo como mi hermana y mi cuñado les riñen cuando hacen cosas que ellos no son capaces de entender, y no se acuerdan de que ellos mismos han pasado por lo mismo y que seguramente sintieran lo mismo que sus hijos a su edad, pero ya no se acuerdan... por eso creo que lo que haces con Valentina y en un futuro no muy lejano harás con Amanda (sí, da pena crecen muuy rápido) es admirable; será que por eso te tengo como ejemplo a seguir! :)

    Elena (Salamanca)

    PD: Me encanta formar partee de esta "familia" que has formado al fiin!!!! :):)

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  8. Ay... Valentina... puro nervio!!! Pues mira que Jorge no se frustra tanto, quizás porque es un renacuajo muy paciente y hasta ahora poco sociable con los niños de su edad o un poco mayores. Va a su rollo y pasa de todos los niños que corretean a su alrededor.
    Me encanta la foto de los cojines. San Rayuela!!!

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  9. Me encanta como escribes, como haces de las historias cotidianas una aventura. Valentina me recuerda mucho a mi niña mayor, intensa, como tú dices, es una gran definición. El primer año de cole su profe me llamó para decirme que tenía "una baja tolerancia a la frustración", jaja, como si yo no lo supiera.
    Las fotos como siempre son preciosas, la de la mariquita me encanta.
    Felicidades por esta nueva aventura, eres mi ídolo, algún día tendrás que hacer un post sobre cómo estar en todas partes.
    Un saludo.

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  10. Me encanta la sonrisa de Valentina,bueno y tod ella, muchas veces me veo reflejada en ella, sí sí en una niña de 2 años y medio. Esa frustración que siente, tan pequela, es la muchas veces siento yo también por miles de cosas que no soy capaz de conseguir o por no conseguirlas como me gustaría... Y tú Eva como la entiendes como nos lo cuentas, eres sencillamente GENIAL!! Estarán muy orgullosas Valentina y Amanda de la madre que tienen ;)

    Mil besos guapa!

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  11. Aqui empezamos de nuevo Eva, a seguirte en tu historia, aquí seguimos quienes nos identificamos con tantos de tus escritos, aquí seguimos todos los que tenemos una "Valentina" en casa y una pequeñ@ "Amand@"... Exito en esta nueva etapa. Un abrazo.

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  12. Pues no nos imaginábamos a Valentina así de cabezota, aunque nos imaginamos que todos los niños tienen que pasar por esta fase.

    Por cierto, !Qué bien que lo explicas "tó", ja, ja, ja...!

    Besotes.

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  13. Una campeona si ya se sabe quien la sigue lo consigue jejeje

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encantada de leerte